domingo, 6 de abril de 2014

¿Cómo eliminar un tatuaje?

Lo primero a considerar para borrar un tatuaje es acudir a un dermatólogo —especialista médico en la salud de la piel— o cirujano plástico, a quienes deberá informarse cuánto tiempo hace que se realizó el dibujo y si fue hecho por un profesional. La importancia de lo anterior radica en que los trazados por amateurs son más difíciles de retirar porque la profundidad es muy variable, sin embargo, los realizados por expertos son más fáciles de quitar porque el pigmento es más uniforme.

También hay que tener en cuenta que cuanto más tiempo haya transcurrido desde que se hizo el dibujo menos complejo será de “borrar”. Para hacerlo con un tatuaje recién hecho conviene esperar cuatro semanas, por lo menos, aunque lo aconsejable es dejar pasar varios meses si queremos que el tono de la piel vuelva más rápidamente al que se tenía con anterioridad.

Existen diversas técnicas de eliminación de tatuaje, pero ninguna garantiza dejar la piel como estaba antes de ser grabada. Entre ellas pueden mencionarse:

Dermoabrasión. La zona elegida se rocía con una solución que la congela, para después, usando un instrumento rotatorio, se eliminan la capa de la epidermis (primera capa de piel) y el pigmento utilizado sobre ella; produce una herida similar a una quemadura y al cicatrizar disimula el tatuaje.



Salabrasión (abrasión salina). Tras aplicar anestesia en la región, se “lija” la piel con un instrumento similar al empleado en la técnica anterior y utilizando una sal especial; este método deja cicatrices.

Técnicas láser. El haz de luz actúa rompiendo la superficie de las partículas de pintura, de modo que posteriormente el cuerpo las elimina en forma natural. Es un procedimiento largo y duele igual o más que al hacer el tatuaje, por lo que regularmente se utilizan previamente cremas anestésicas.

Funciona mejor con los tatuajes de color negro , azul oscuro y rojo, los cuales se eliminan muy bien en cuatro sesiones; los azules claros, verde, morado y anaranjados, requieren 8 o más sesiones, y los amarillos son los más difíciles, respondiendo después de 10 sesiones.

10 Cosas que debes saber antes de hacer un tatuaje

1. ¿Puedo hacerme un tatuaje?

Hay varias condiciones de salud, alergias o enfermedades que desaconsejan tatuarse. También situaciones temporales como el embarazo o el acné.
Es muy importante que revises si tienes esas enfermedades o estás en alguna situación de riesgo. Informa al tatuador de cualquier problema médico que tengas ANTES de tatuarte.




2. ¿Tatuajes temporales o permanentes?

Los tatuajes tradicionales dejan una marca fija en la piel. El tatuador inyecta tinta debajo usando una aguja especial. La piel cicatriza y queda el diseño grabado para siempre.
¿Te asusta eso de "para siempre"? La alternativa es optar por un tatuaje temporal. Como los que se hacen usando una tinta llamada henna.
Los tatuajes permanentes sólo pueden eliminarse con láser u otros medios que cuestan dinero (a veces mucho). Los de henna desaparecen pasado un tiempo.

3. ¿Cuánto cuesta un tatuaje?

Depende del tamaño, su complejidad y si es en blanco y negro o en color. El precio es siempre mayor si te lo hacen tatuadores famosos.
La mayoría de los artistas ofrecen diseños estándar. Suelen ser más baratos que uno personalizado. Algunos profesionales cobran por trabajo y otros por horas. Tenlo en cuenta sobre todo si quieres uno que lleve mucho trabajo.

4. ¿Duele hacerse un tatuaje?

Todos implican dolor, aunque hay zonas más sensibles que otras. Las menos dolorosas son donde hay más músculo. Las que más duelen son las articulaciones, el cuello, las partes internas de los miembros, los empeines de los pies y las espinillas.

5. Elegir el diseño del tatuaje

Lo mejor es buscar un buen ilustrador-tatuador que te haga un boceto personalizado basándose en tus ideas o bocetos tuyos. Puedes inspirarte en estas ideas para tatuajes o en otras que encuentres en Internet o revistas. También imitar los diseños de alguno de estos 10 famosos con tatuajes.
El resultado varía según el color de tu piel o la zona donde se haga. Un tatuador profesional adaptará el diseño a tus contornos y tu caso.

6. El tamaño del tatuaje

No te hagas tatuajes muy pequeños que lleven muchos detalles. Con el tiempo se convierten en un borrón poco estético. Si lo quieres pequeño, hazlo simple.
¿Prefieres un tatuaje grande? Elige bien desde el principio. Es probable que sea el inicio de un lienzo que irás creando en tu piel.

7. En qué parte del cuerpo hacértelo

Eso lo decides tú, pero ten en cuenta que un tatuaje mayor o en zonas sensibles dolerá más.
Valora también tus circunstancias profesionales antes de elegir su localización. Los tatuajes siguen estando mal vistos en algunos trabajos. No te los hagas en sitios que no puedas ocultar, como la cara, las manos o los dedos. Sólo si tienes muy claro que no van a perjudicarte ahora o en el futuro.
Si quieres un tatuaje grande no renuncies a él. Pero haz las cosas con prudencia. La espalda o el tronco es un buen lugar donde colocarlo en caso de duda.

8. Buscar un tatuador

Puedes decidirte por uno conocido o por otros que trabajen donde vives. Sigue estos consejos para elegir un tatuador. Son simples y pueden ahorrarte disgustos.
Las garantías de un buen trabajo las podrás comprobar en el book de tatuajes del profesional. Incluye fotos con ejemplos de ellos. O pregunta a personas que ya han pasado por sus manos.
Comprueba que las instalaciones cumplen con las garantías sanitarias. Un buen profesional siempre tendrá todo limpio y ordenado. El material lo mantendrá aséptico y en un lugar adecuado.
Al tatuarte existe siempre cierto riesgo de contagio de hepatitis C, SIDA u otros virus. También puedes contraer infecciones por SARM u otras bacterias. Es fundamental que tomes las medidas necesarias para saber si un tatuador cumple las normas de higiene.

9. Sobre el mantenimiento y la higiene

El éxito de un tatuaje está en un 50% en el trabajo del profesional, y el otro 50% en los cuidados del tatuaje que tengas tú después. Seguir esos cuidados ayuda además a prevenir infecciones.

10. Qué hacer si no quedas satisfecho


Habla con tu tatuador y cuéntale lo que no te gusta. Debe estar dispuesto a retocar el diseño y cambiar lo necesario. Si aun así lo odias o te arrepientes de habértelo hecho, tienes varias opciones para quitar un tatuaje.